La movilidad eléctrica está creciendo en Colombia y, con ella, también aparecen nuevas preguntas para quienes están pensando en comprar un carro de este tipo. Una de las más frecuentes tiene que ver precisamente con el costo de la energía: ¿cuánto cuesta cargar un carro eléctrico?
La respuesta no es tan sencilla como decir cuánto vale un galón de gasolina, porque en un carro eléctrico entran en juego diferentes factores. El primero es el consumo del automóvil, expresado normalmente en kWh por cada 100 kilómetros. También influye la capacidad de su batería, la tarifa de electricidad y, cuando se utiliza una estación pública, el precio establecido por el operador.
La diferencia puede ser importante, especialmente entre quienes tienen la posibilidad de instalar un cargador en casa y aquellos conductores que dependen de las electrolineras para recuperar la autonomía de sus carros.

Cargar en casa puede ser la opción más económica
Para hacer la cuenta hay que comenzar por la tarifa que aparece en la factura de electricidad. En Colombia esta puede variar dependiendo de la ciudad, del estrato económico, el operador y las condiciones del servicio. Como referencia, Enel Colombia utiliza una tarifa ilustrativa de $821 por kWh para explicar el costo de cargar un carro eléctrico en Bogotá.
Con ese valor, un automóvil que consuma 15 kWh por cada 100 kilómetros necesitaría aproximadamente $12.315 de electricidad para recorrer esa distancia. En uno cuyo consumo sea de 20 kWh/100 km, la cifra subiría hasta unos $16.420.
Esto permite hacer una comparación sencilla. Si un propietario recorre 1.000 kilómetros al mes, necesitaría aproximadamente entre 150 y 200 kWh, dependiendo del consumo de su carro. Con la tarifa de referencia, el gasto energético estaría entre $123.000 y $164.000 mensuales.
Sin embargo, esta es una estimación y no necesariamente corresponde exactamente al incremento que aparecerá en la factura. Durante el proceso de carga existen pérdidas de energía y el consumo puede variar por factores como velocidad, tráfico, temperatura, peso del carro, pendientes y utilización del aire acondicionado.

¿Cuánto cuesta llenar una batería?
Otra manera de entender el costo es calcular cuánto cuesta cargar completamente una batería. Supongamos un carro equipado con una batería de 60 kWh.
Con una tarifa de $821 por kWh, una carga de 60 kWh tendría un costo teórico de $49.260. Si se contempla una pérdida aproximada del 10% durante el proceso, la energía tomada de la red podría acercarse a 66 kWh, llevando el costo hasta unos $54.200.
Pero llenar completamente la batería no siempre es la operación habitual. Un conductor puede llegar a casa con 30% de carga y conectarlo durante la noche hasta alcanzar 80% o 90%. En ese caso solamente pagará por la energía que necesite recuperar.
Este comportamiento es precisamente una de las ventajas de tener un punto de carga en casa. El automóvil puede permanecer conectado durante varias horas, generalmente mientras el propietario duerme, sin necesidad de desplazarse hasta una estación para recuperar autonomía.

En una electrolinera la cuenta cambia
Cuando la carga se realiza fuera de casa, el precio puede ser considerablemente diferente. Las estaciones públicas establecen sus propias tarifas y estas pueden variar dependiendo del operador, la ubicación y las características del cargador.
En Bogotá, los precios registrados en estaciones públicas pueden encontrarse aproximadamente entre $914 y $2.715 por kWh, según el punto y el operador. Por eso, antes de comenzar una sesión es importante consultar cuánto se cobrará por la energía suministrada.
Tomando nuevamente un carro con consumo de 15 kWh/100 km, recorrer 100 kilómetros en una estación que cobre $914 por kWh tendría un costo aproximado de $13.710. Con una tarifa de $2.715 por kWh, esa misma distancia costaría alrededor de $40.725.

Si el carro consume 20 kWh por cada 100 kilómetros, la diferencia aumenta: serían aproximadamente $18.280 en el primer escenario y hasta $54.300 en el segundo.
Para una batería de 60 kWh, una carga completa tendría un costo teórico de $54.840 con la tarifa de $914 por kWh, mientras que con una tarifa de $2.715 podría llegar a $162.900.
Esto demuestra por qué no basta con saber que un carro es eléctrico. También es necesario conocer dónde se cargará habitualmente.

La carga rápida también cambia la ecuación
Las electrolineras tampoco son iguales. Algunas utilizan corriente alterna y están pensadas para cargas más prolongadas, mientras que los cargadores rápidos de corriente continua pueden entregar mucha más energía en menos tiempo.
Aquí aparece otro factor importante: la potencia del cargador. Un punto puede ofrecer, por ejemplo, 150, 200 o incluso más de 300 kW, pero el vehículo solamente aprovechará la potencia máxima que permita su sistema de carga.
Por eso, un cargador rápido puede ser especialmente útil durante un viaje, cuando el conductor necesita recuperar autonomía en poco tiempo. El precio por kWh puede ser mayor que en casa, pero el usuario está pagando también por la infraestructura y por la velocidad de recuperación de energía.
En Colombia, redes como Voltex y otros operadores han venido ampliando la infraestructura pública, especialmente en ciudades y corredores estratégicos. Esto resulta fundamental para que los vehículos eléctricos puedan utilizarse no solamente para desplazamientos urbanos, sino también para viajes por carretera.

Entonces, ¿cuánto cuesta mover un eléctrico?
La cuenta final depende principalmente del consumo del vehículo y del lugar donde se realice la carga. Con una tarifa residencial de referencia de $821 por kWh, recorrer 100 kilómetros puede costar aproximadamente entre $12.300 y $16.400 para vehículos que consuman entre 15 y 20 kWh/100 km.
En una estación pública, utilizando el rango de precios mencionado, esos mismos 100 kilómetros podrían representar entre $13.700 y $54.300.
La diferencia deja una conclusión clara: para un propietario que puede cargar regularmente en casa, el costo energético puede ser considerablemente menor que para quien depende de estaciones públicas. Sin embargo, las electrolineras cumplen un papel fundamental para quienes viven en apartamentos sin infraestructura de carga o necesitan viajar largas distancias.
Por eso, al comprar un carro eléctrico en Colombia no solamente hay que mirar el precio del carro, su autonomía o la capacidad de la batería. También conviene calcular cuánto cuesta cargarlo en el lugar donde realmente se utilizará.
Al final, la pregunta no debería ser únicamente cuánto cuesta llenar la batería, sino cuánto cuesta recorrer 100 kilómetros. Esa cifra permite comparar de manera más justa un eléctrico con un carro a gasolina o híbrido y entender cuánto puede representar realmente la movilidad eléctrica en el presupuesto mensual de un conductor.































