La tecnología empieza a jugar un papel cada vez más importante en la seguridad vial de las flotas de transporte de carga en Colombia. De acuerdo con datos de Geotab correspondientes a 2026, el uso de herramientas de telemática, inteligencia artificial y análisis de datos ha contribuido a reducir en 62% los accidentes viales registrados en las flotas que utilizan estas soluciones.
El impacto no se limita a la seguridad. La compañía también reporta una reducción del 16% en el consumo de combustible y del 10% en la huella de carbono, dos factores que adquieren mayor relevancia en un sector que moviliza buena parte de las mercancías que circulan por las carreteras del país.
Para Juan Cardona, vicepresidente LATAM de Geotab, estos resultados muestran cómo los datos pueden convertirse en una herramienta para proteger la vida y, al mismo tiempo, mejorar la operación de las empresas de transporte.

Tecnología para anticiparse a los riesgos en flotas
La telemática permite recopilar información sobre el comportamiento de las flotas y sus conductores, mientras que la inteligencia artificial puede ayudar a identificar patrones asociados con situaciones de riesgo. De esta manera, las empresas pueden intervenir antes de que determinadas conductas terminen en un accidente.
Según Geotab, la tecnología también ha generado resultados en otros mercados de Latinoamérica. Su implementación en flotas de la región ha permitido disminuir en 22% los costos de mantenimiento y en 15% el consumo de combustible, además de generar un aumento del 18% en la productividad.
El desafío es especialmente relevante en Colombia debido al crecimiento de la movilización de mercancías. De acuerdo con cifras del Registro Nacional de Despachos de Carga, RNDC, del Ministerio de Transporte, durante mayo de 2026 se movilizaron 14.407.727 toneladas de mercancías, un incremento de 11,25% frente al mismo mes de 2025.
Más vehículos y más carga en carretera significan también una mayor exposición a situaciones de riesgo. Por eso, el seguimiento de variables como velocidad, frenadas, aceleraciones y comportamiento del conductor puede convertirse en una herramienta adicional para gestionar la seguridad de las operaciones.

El factor humano sigue siendo determinante
El Informe de Seguridad Vial 2025 de Geotab, realizado en Europa, Estados Unidos y países latinoamericanos como Colombia, México, Argentina y Chile, muestra que la percepción de riesgo entre los conductores de flotas es elevada.
El 94% de los conductores encuestados en Latinoamérica considera que el riesgo de sufrir un accidente aumentó durante los últimos cinco años. Entre los factores identificados aparecen las distracciones, el exceso de velocidad y las condiciones de las vías.
Uno de los datos más llamativos está relacionado con el uso del teléfono celular: 60% de los conductores afirma utilizarlo mientras conduce. Además, 55% de quienes utilizan motos, scooters o bicicletas reconoce superar los límites de velocidad o infringir alguna norma de tránsito.
En el caso de los demás vehículos, 41% de los conductores de flotas se moviliza a alta velocidad en zonas donde no está permitido. A esto se suma el impacto del cansancio y el estrés, factores que pueden afectar la capacidad de reacción frente a situaciones inesperadas.

Presión por productividad también influye
La seguridad vial no depende únicamente de las decisiones que toma una persona detrás del volante. Las condiciones de trabajo y las exigencias operativas también pueden influir en el comportamiento de los conductores.
Según el estudio de Geotab, 25% de los operadores de flotas reconoce que excede regularmente los límites de velocidad para llegar a tiempo a su destino, mientras que 43% afirma sentir presión para priorizar la productividad por encima de la seguridad.
El informe también señala que 90% de los conductores considera que el estrés y el cansancio mental incrementan el riesgo de sufrir accidentes. A esto se suma la preocupación por el estado de las carreteras: 82% teme que un bache o hueco pueda provocar un incidente.
En este escenario, las soluciones tecnológicas buscan complementar el trabajo de los conductores y administradores de flota. La información obtenida de los vehículos puede servir para detectar comportamientos recurrentes, establecer alertas y diseñar programas de capacitación enfocados en los riesgos específicos de cada operación.

Colombia enfrenta un aumento de las víctimas
Mientras las empresas buscan reducir los riesgos mediante tecnología, las cifras generales de seguridad vial en Colombia muestran que todavía existe un desafío importante.
Según el reporte de la Agencia Nacional de Seguridad Vial correspondiente al periodo entre enero y junio de 2026, 4.741 personas murieron en accidentes viales en Colombia, frente a 3.959 fallecidos durante el mismo periodo de 2025. Esto representa un incremento de aproximadamente 20%.
Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá, Cundinamarca, Santander, Cesar, Córdoba y Meta aparecen entre las zonas con mayor número de personas fallecidas durante el periodo analizado.
Marzo fue el mes con más víctimas, con 888 personas que perdieron la vida en accidentes viales, una cifra que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de combinar infraestructura, educación, control y nuevas herramientas tecnológicas para enfrentar la siniestralidad.

Seguridad y productividad van por el mismo camino
El impacto económico de los accidentes también explica por qué la seguridad vial se ha convertido en un asunto empresarial. El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, estima que los accidentes de tránsito representan un costo equivalente a entre 3% y 5% del PIB anual de América Latina, además de generar más de 110.000 muertes y alrededor de cinco millones de personas heridas cada año.
En el transporte de carga, reducir los accidentes también puede significar menos vehículos fuera de operación, menores costos de mantenimiento y una utilización más eficiente del combustible. Por eso, la tecnología empieza a ser vista no solo como una herramienta de monitoreo, sino como parte de la gestión integral de las flotas.
La apuesta está en utilizar los datos para identificar riesgos y tomar decisiones antes de que ocurra un incidente. En un sector que moviliza millones de toneladas de mercancías cada año, esa capacidad de anticipación puede convertirse en uno de los principales aportes de la tecnología a la seguridad vial y a una movilidad más eficiente.































