Tesla está llevando a Colombia una nueva fórmula de negocio que va más allá de la venta del vehículo: pagar por determinadas funciones después de comprarlo. La compañía habilitó recientemente la suscripción mensual al sistema Full Self-Driving (FSD) y, al mismo tiempo, anunció que la conectividad Premium dejará de ser gratuita para los propietarios actuales.
En el caso del FSD, los usuarios colombianos pueden acceder al paquete por 99 dólares mensuales, cerca de $311.000 pesos, aunque su funcionamiento está condicionado por las regulaciones locales. Además, Tesla aclara que se trata de un sistema de asistencia a la conducción que requiere supervisión permanente del conductor y no convierte al vehículo en autónomo.
Pero ese no será el único cobro. A partir del 1 de octubre de 2026, la conectividad Premium tendrá un precio de $69.900 pesos mensuales para los usuarios que quieran conservar las funciones adicionales que actualmente disfrutan sin pagar una suscripción. El beneficio gratuito se mantendrá hasta el 30 de septiembre.

¿Qué perderán los propietarios que no paguen?
La conectividad Premium está relacionada con los servicios digitales del vehículo y no con sus funciones esenciales de conducción. Quienes decidan no pagar podrán seguir utilizando las funciones básicas del Tesla, pero perderán varios servicios conectados.
Entre ellos están los mapas con vista satelital, información meteorológica, mapas de tráfico en vivo, visualización remota de las cámaras mediante Sentry Mode, acceso a la cámara del vehículo desde la aplicación, Modo Mascota, streaming de música y video, Karaoke y el navegador web.
La navegación básica y otras funciones esenciales del automóvil seguirán disponibles. Además, Tesla mantiene la posibilidad de utilizar diferentes servicios mediante una conexión Wi-Fi externa, mientras que la membresía Premium permite acceder a estos servicios utilizando la conectividad móvil integrada del vehículo.

Dos pagos diferentes para quienes quieran tenerlo todo
Aquí está uno de los detalles que puede generar mayor confusión entre los usuarios: pagar la conectividad Premium no significa tener acceso al FSD.
Son servicios independientes. La primera suscripción está enfocada en funciones digitales y conectadas, mientras que el Full Self-Driving corresponde a un paquete de asistencia avanzada a la conducción. Por lo tanto, un propietario que quiera mantener la conectividad Premium y además contratar el FSD tendría que asumir cerca de $453.800 mensuales entre ambos servicios.
En otras palabras, Tesla está llevando a Colombia un modelo en el que el precio de entrada del vehículo ya no representa necesariamente el costo total de acceder a todas sus capacidades tecnológicas.

El FSD llega, pero con una condición importante
La llegada del Full Self-Driving también marca un nuevo capítulo para Tesla en Colombia. El sistema puede realizar tareas como seguir una ruta, efectuar cambios de carril, estacionar y ejecutar determinadas maniobras de conducción bajo supervisión humana.
Sin embargo, llamarlo simplemente “conducción autónoma” puede resultar engañoso. Tesla señala oficialmente que las funciones activadas requieren supervisión activa y no hacen que el vehículo sea autónomo. Además, la disponibilidad de determinadas capacidades depende de la aprobación regulatoria en cada mercado.
Para acceder al FSD también existe un requisito técnico: el vehículo debe contar con Hardware 3.0 o superior, por lo que algunos modelos con plataformas anteriores podrían necesitar una actualización de componentes.

Tesla cambia las reglas del juego
El movimiento llega en un momento especialmente interesante para Tesla en Colombia. El Model Y se convirtió en uno de los grandes protagonistas del mercado nacional durante 2026, al punto de liderar las ventas acumuladas entre enero y agosto, según las cifras citadas por medios locales.
Así, mientras Tesla gana presencia en las calles colombianas, también comienza a implementar un modelo de negocio basado en servicios digitales recurrentes. Para los propietarios, la decisión ahora será si vale la pena pagar cada mes por mantener determinadas funciones que, hasta ahora, formaban parte de la experiencia del vehículo.
Y ese puede ser el verdadero cambio que está introduciendo Tesla en Colombia: el carro se compra una vez, pero algunas de sus capacidades se pagan mes a mes.






























