Nueva identidad de McLaren no significa simplemente estrenar un logo. La marca británica está reorganizando la manera en que quiere ser reconocida justo cuando prepara una etapa de expansión que va mucho más allá de sus actuales deportivos.
El nuevo lenguaje visual conecta bajo una misma expresión a McLaren Automotive y McLaren Racing, dos mundos que comparten una historia construida alrededor de Bruce McLaren y de una idea muy concreta: encontrar siempre una manera de llegar más lejos.

Nueva identidad de McLaren: volver al origen para mirar hacia adelante
La parte más interesante del cambio está escondida en sus raíces. El nuevo logotipo tipográfico toma inspiración de las letras que identificaban la estación de servicio de la familia McLaren en Remuera, Auckland.
Ese lugar no es una referencia decorativa. Allí, Bruce McLaren construyó el vehículo con el que consiguió su primera victoria en competición. La marca toma ahora aquel lenguaje gráfico y lo transforma para una McLaren completamente diferente.
Es una forma inteligente de contar la historia: en lugar de borrar el pasado para parecer moderna, McLaren utiliza uno de sus primeros capítulos como punto de partida para construir la siguiente etapa.

El Speedmark y el Papaya siguen siendo parte de la fórmula
La renovación tampoco pretende romper con todo lo conocido. El Speedmark, uno de los símbolos más reconocibles de McLaren, permanece como pieza central de la identidad.
También continúa el Papaya, probablemente uno de los elementos visuales que más rápido permite identificar a un McLaren de competición. Ahora estará acompañado por una paleta de colores más amplia, inspirada en distintos momentos de la historia de la compañía.
El Speedy Kiwi también sobrevive. Su presencia mantiene visible la conexión con Nueva Zelanda y con Bruce McLaren, algo especialmente importante para una marca que quiere crecer sin perder los símbolos que construyeron su comunidad.

McLaren está cambiando porque la marca también está creciendo
Aquí aparece la parte que va más allá del diseño. Durante 2026, McLaren ha venido construyendo una narrativa alrededor de su pasado, pero al mismo tiempo está preparando productos y proyectos que pueden cambiar el tamaño de su negocio.
La marca ha anunciado un programa de inversión superior a 500 millones de libras para ampliar sus capacidades de producción e ingeniería en Reino Unido. Y dentro de esa expansión está previsto un SUV de altas prestaciones.
Eso modifica una conversación histórica. McLaren nació alrededor de la competición y llevó esa filosofía a los deportivos de calle. Ahora busca ampliar ese universo sin que la marca deje de sentirse como McLaren.

El M6GT explica mucho de lo que está pasando
Hay un detalle histórico que ayuda a entender mejor esta transformación. Antes del famoso McLaren F1, Bruce McLaren ya había imaginado un automóvil de carretera propio con el M6GT, concebido como una extensión de su experiencia en competición.
El proyecto no llegó a convertirse en la producción que Bruce imaginaba, pero dejó una idea que McLaren sigue reivindicando: llevar la experiencia de las pistas hacia un automóvil que pueda utilizarse fuera de ellas.
Por eso resulta significativo que McLaren haya vuelto a poner al M6GT en el centro de su relato durante 2026. El pasado no aparece como una pieza de museo, sino como una referencia para explicar hacia dónde quiere llevar la marca sus próximos productos.

Racing también está escribiendo el siguiente capítulo
La renovación de identidad llega mientras McLaren Racing atraviesa uno de los periodos más importantes de su historia reciente. En 2026 alcanzó su Gran Premio número 1.000 en Fórmula 1 y llevó su historia competitiva hacia un nuevo escenario.
El programa MCL-HY marcará el regreso de McLaren a la categoría Hypercar del Campeonato Mundial de Resistencia a partir de 2027. El proyecto también está relacionado con una ambición conocida dentro de la marca: volver a buscar la Triple Corona del automovilismo.
La coincidencia es difícil de ignorar. Mientras el equipo mira hacia Le Mans, la división de autos de calle prepara una expansión industrial y de producto. La nueva identidad funciona como el lenguaje que pretende unir todas esas historias.

La nueva identidad también quiere cambiar la relación con sus fans
McLaren asegura que su nueva identidad busca reforzar el sentido de pertenencia alrededor de la marca. Y eso tiene una lectura importante para el mundo automotor: hoy una marca de alto desempeño no vive únicamente en el producto que vende.
La experiencia de propiedad, la personalización, los eventos, el contenido y la relación con los aficionados forman parte de lo que el cliente compra cuando entra en este universo.
Por eso el nuevo lenguaje visual no está pensado solamente para aparecer sobre un automóvil. McLaren quiere utilizarlo en una comunidad global que incluye clientes, empleados, socios y aficionados.

Radiografía V12: no cambiaron la historia, cambiaron la manera de contarla
Lo más llamativo de esta renovación es que McLaren no está intentando parecer una marca completamente nueva. Está haciendo algo más difícil: ordenar una historia que ya tiene suficientes capítulos para llenar varias generaciones.
Bruce McLaren comenzó como piloto, constructor y competidor, y terminó dejando una filosofía que sobrevivió mucho más allá de su propia vida. El nuevo lenguaje visual toma pequeñas piezas de esa historia y las convierte en códigos reconocibles para el presente.

El verdadero desafío llegará cuando esos códigos tengan que convivir con los próximos deportivos, el futuro SUV y el regreso a Le Mans. Ahí se sabrá si esta nueva identidad fue solamente un cambio gráfico o el primer capítulo visible de una McLaren mucho más grande.
































