El Range Rover Sport Electric ya es una realidad. Land Rover presentó oficialmente la versión eléctrica de uno de sus SUV más deportivos, que llega con dos motores eléctricos, tracción integral, hasta 550 caballos de potencia y una batería de 118,5 kWh. Su autonomía máxima homologada alcanza los 609 kilómetros bajo el ciclo WLTP.
La llegada de este modelo marca un nuevo capítulo para la familia Range Rover Sport, que mantiene alternativas de combustión, híbridas enchufables y ahora suma una variante completamente eléctrica.
La marca busca conservar el carácter deportivo y las capacidades todoterreno del modelo, pero con una respuesta de aceleración propia de los vehículos eléctricos.

Un Range Rover sport con más torque que nunca
Uno de los principales argumentos del Range Rover Sport Electric está bajo la carrocería. El SUV incorpora dos motores eléctricos de 260 kW que desarrollan hasta 550 PS y 850 Nm de torque, convirtiéndose en la versión con mayor par de toda la historia del Range Rover Sport.
La cifra de aceleración también es considerable. Con el modo Dynamic Launch activado, puede pasar de 0 a 60 mph en apenas 4,3 segundos, mientras que la cifra oficial de 0 a 100 km/h es de 4,5 segundos. Esto lo coloca en una zona de prestaciones cercana a la de algunos SUV deportivos de alto desempeño.
Pero Land Rover no se limitó a instalar motores eléctricos en el Sport. La marca recalibró diferentes elementos del chasis para aprovechar las características de esta tecnología.

La clave está en cómo se comporta
El Range Rover Sport Electric utiliza suspensión neumática Dynamic Air Suspension, amortiguadores de doble válvula, control electrónico activo del balanceo y dirección en las cuatro ruedas. Estos sistemas buscan compensar uno de los principales desafíos de un SUV eléctrico de lujo: controlar el peso adicional de la batería sin sacrificar agilidad.
También incorpora un modo Dynamic que modifica la gestión del torque y permite una respuesta más enfocada en la conducción deportiva. Según Range Rover, los motores pueden ajustar la entrega de torque en apenas 50 milisegundos.
La marca también asegura que la respuesta del torque es 50 % más rápida que en el Range Rover Electric de tamaño completo. A esto se suma una distancia entre ejes más corta, que junto con la dirección trasera debería favorecer la maniobrabilidad.

Más de 600 km de autonomía y carga rápida
La batería de 118,5 kWh permite alcanzar hasta 609 kilómetros de autonomía WLTP, aunque Range Rover estima una autonomía real cercana a los 535 kilómetros en determinadas condiciones. Como siempre ocurre con las cifras WLTP, el resultado real puede variar dependiendo del estilo de conducción, temperatura, carga, llantas y condiciones de la carretera.
Otro de los puntos importantes está en la arquitectura eléctrica de 800 voltios. El fabricante afirma que el vehículo puede recuperar hasta 220 kilómetros de autonomía en aproximadamente 10 minutos utilizando un cargador rápido de corriente continua de hasta 350 kW.
Para pasar del 10 al 80 % de carga, Range Rover anuncia un tiempo de alrededor de 22 minutos bajo las condiciones especificadas para la carga rápida.

Capacidad todoterreno sin motor de combustión
La electrificación tampoco significa abandonar la filosofía todoterreno de Range Rover. El Range Rover Sport Electric incorpora sistemas de gestión de torque y tracción que permiten distribuir electrónicamente la entrega de potencia entre sus dos motores.
De acuerdo con la información oficial de la marca, puede atravesar zonas con hasta 900 milímetros de profundidad de agua y superar pendientes de hasta 45 grados. También tiene una capacidad de remolque de hasta 2,5 toneladas.
Para demostrar estas capacidades, Range Rover sometió el vehículo a pruebas finales en las canteras de mármol de Carrara, en Italia, enfrentándolo a pendientes pronunciadas, superficies cambiantes y condiciones exigentes.

Diseño conocido, tecnología eléctrica
A nivel visual, el Range Rover Sport Electric mantiene la silueta musculosa que identifica al modelo de combustión, aunque incorpora algunos elementos específicos para diferenciarlo.
Entre ellos aparecen una parrilla optimizada aerodinámicamente y nuevos diseños de rines que ayudan a mejorar el flujo de aire. También se desarrolló un sistema de sonido específico para reforzar la sensación de respuesta durante la conducción.
La estrategia es clara: que el cliente no tenga que abandonar la identidad de un Range Rover Sport para pasar a la movilidad eléctrica.

Una nueva etapa para range rover
El nuevo Range Rover Sport Electric estará disponible en versiones Dynamic SE, Dynamic HSE, Autobiography y First Edition, mientras que la familia Sport seguirá ofreciendo mecánicas híbridas enchufables, gasolina y diésel.
En Reino Unido ya se abrieron los pedidos y Car and Driver reporta un precio equivalente a unos 117.000 dólares antes de impuestos locales estadounidenses, aunque el precio para Estados Unidos todavía no había sido anunciado al momento de la presentación. La publicación espera que las ventas estadounidenses comiencen en 2027 como modelo 2028.
Con este modelo, Range Rover amplía su estrategia de electrificación sin renunciar a dos características históricas de la marca: el lujo y la capacidad fuera del asfalto. La diferencia ahora está en que todo ese conjunto se mueve con 550 caballos eléctricos y 850 Nm de torque.































