En un mercado donde las SUV compactas se han convertido en el corazón de las ventas, Honda da un paso estratégico con la llegada de la segunda generación de la Honda WR-V.
Este modelo, producido en Brasil para toda Latinoamérica, se posiciona por debajo de la Honda HR-V, convirtiéndose en la puerta de entrada a la gama SUV de la marca en Colombia.
Su historia reciente también marca su evolución global. Fue presentada inicialmente en India en 2023 bajo el nombre Elevate, y poco a poco aterrizó en mercados clave como Japón, Singapur y nuestra región. Ahora, llega oficialmente a vitrinas colombianas tras su aparición en el Salón del Automóvil de Bogotá.

DISEÑO “BABY PILOT”: MÁS ROBUSTA Y CON PERSONALIDAD
Uno de los cambios más evidentes está en su diseño. La nueva WR-V abandona completamente la estética de su antecesora para adoptar un lenguaje más robusto, cercano incluso a SUVs de mayor tamaño. No es casualidad que muchos ya la llamen “Baby Pilot”.
El frente destaca por una parrilla octogonal imponente, acompañada de faros LED con reflectores que le dan una mirada más tecnológica. A esto se suman rines bitono de 17 pulgadas y una firma trasera con luces en forma de “L” invertida, unidas por un elemento en negro que refuerza su anchura visual.
En los detalles está su carácter aventurero: protectores tipo skid plate en ambos parachoques y, en la versión Prestige, elementos adicionales como barras de techo y luces antiniebla. Todo esto le permite proyectar una imagen más sólida, sin perder el enfoque urbano.

INTERIOR: FUNCIONAL, TECNOLÓGICO Y MÁS ESPACIOSO
Puertas adentro, la WR-V apuesta por una propuesta sobria pero funcional. No hay lujos excesivos, pero sí una ejecución bien lograda con materiales de buena calidad y mandos físicos, algo que muchos usuarios aún valoran.
La versión Prestige eleva la experiencia con tapicería en cuero, volante forrado, apoyabrazos trasero y cargador inalámbrico. En tecnología, ambas versiones incorporan un cuadro digital de 7 pulgadas y una pantalla multimedia de 10,2 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos.
Uno de sus puntos fuertes está en el espacio. El baúl ofrece 458 litros, que pueden crecer hasta 1.466 litros al abatir los asientos, superando incluso a la HR-V. Eso sí, pierde un elemento icónico de la marca: el sistema “Magic Seat”.
El equipamiento se complementa con climatizador automático, salidas de aire traseras, acceso sin llave, botón de encendido, levas en el volante y sensores de luz y lluvia, configurando una oferta bastante completa para su segmento.

SEGURIDAD: UNO DE SUS MAYORES ARGUMENTOS
Honda sabe que la seguridad es clave en este segmento, y aquí la WR-V responde bien. Desde la base incluye seis airbags, controles de estabilidad y tracción, asistente de arranque en pendientes, monitor de presión de llantas y anclajes Isofix.
Pero el salto importante está en las asistencias avanzadas. Integra frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, mitigación de salida de vía, control crucero adaptativo y luces altas automáticas.
Quedan pendientes algunos elementos como sensores delanteros o alerta de punto ciego, pero aun así se posiciona como una de las propuestas más completas en seguridad dentro de su rango de precio.

MOTOR Y COMPORTAMIENTO: EFICIENCIA ANTES QUE EMOCIÓN
Bajo el capó, la WR-V apuesta por una fórmula conocida. Monta un motor 1.5 litros atmosférico de cuatro cilindros que entrega 119 caballos de fuerza y 145 Nm de torque, acoplado a una transmisión automática CVT con modo Sport.
No hay electrificación ni asistencias híbridas, lo que significa que deberá convivir con restricciones como el pico y placa en ciudades como Bogotá. Sin embargo, esta configuración prioriza la eficiencia y confiabilidad, dos factores clave para su público objetivo.
En dimensiones, mide 4,32 metros de largo y destaca por una distancia entre ejes de 2,65 metros, lo que se traduce en mejor espacio interior. Además, su altura al suelo de 22,3 cm le da una ventaja frente a varios rivales en caminos irregulares.
La suspensión mantiene un esquema tradicional con McPherson adelante y barra de torsión atrás, mientras que el sistema de frenos combina discos delanteros y tambores traseros. No busca ser deportiva, sino cómoda y funcional para el día a día.

PRECIO Y POSICIONAMIENTO: EL FACTOR CLAVE
La nueva WR-V llega con un argumento contundente: el precio. Se convierte en la SUV más asequible de Honda en Colombia, quedando estratégicamente por debajo de la HR-V.
Está disponible en dos versiones:
X-Tyle: $109.900.000 pesos
Prestige: $114.900.000 pesos

¿QUÉ BUSCA HONDA CON ESTA NUEVA GENERACIÓN?
Con este posicionamiento, Honda entra de lleno en una de las franjas más competitivas del mercado, donde el precio, el equipamiento y la percepción de marca son determinantes.
Al final, la WR-V no busca revolucionar el segmento, pero sí ofrecer una fórmula muy bien balanceada: diseño atractivo, buen espacio, tecnología suficiente y una marca fuerte detrás. Y en ese equilibrio, puede estar su verdadero éxito.
El objetivo es claro: enfrentarse directamente a pesos pesados del segmento como Renault Duster, Volkswagen T-Cross, Chevrolet Tracker, Hyundai Kona y Nissan Kicks.






























