La digitalización del interior de los vehículos ha transformado la manera en que los conductores interactúan con sus carros. Las grandes pantallas táctiles han ganado protagonismo y han reemplazado botones tradicionales para controlar funciones que antes estaban disponibles mediante mandos físicos.
Sin embargo, esta tendencia comienza a generar cuestionamientos sobre la seguridad al volante. Euro NCAP, el organismo europeo encargado de evaluar la seguridad de los vehículos nuevos, incorporó nuevos criterios para 2026 que favorecen la presencia de botones físicos en funciones esenciales.
La decisión busca reducir las distracciones durante la conducción y facilitar el acceso a determinados mandos. El mensaje para los fabricantes es claro: la innovación tecnológica no debería comprometer la facilidad de uso ni la seguridad.

Euro NCAP quiere recuperar los botones físicos
Los nuevos criterios contemplan funciones como los indicadores de dirección, los limpiaparabrisas, el sistema de lavado del parabrisas, las luces de emergencia, la bocina y el botón de llamada de emergencia eCall. Para Euro NCAP, estos elementos deben poder accionarse directamente mediante botones, interruptores o mandos físicos, sin necesidad de navegar por diferentes menús en una pantalla táctil.
La preocupación está relacionada con el tiempo que los conductores necesitan para localizar y activar determinadas funciones. Una operación sencilla puede convertirse en una fuente de distracción cuando exige apartar la mirada de la carretera, especialmente si el conductor debe recorrer varias opciones dentro de una interfaz digital.
Con esta medida, el organismo busca que los fabricantes encuentren un equilibrio entre tecnología y funcionalidad. Los botones físicos en los carros vuelven a ganar protagonismo como una alternativa que facilita la interacción con el vehículo y permite mantener la atención en la conducción.

Audi y Kia se destacan frente a XPeng
Las evaluaciones de 2026 muestran diferencias entre los fabricantes. Uno de los modelos destacados es el Audi Q7, que obtuvo un 90 % en la evaluación de controles de conducción, con un resultado del 100 % en tareas esenciales y del 80 % en confort y entretenimiento. El Kia EV2 también consiguió una valoración positiva en este apartado.
En contraste, el XPENG X9 obtuvo apenas un 20 % en la evaluación de sus botones principales, debido a su dependencia de la pantalla táctil central para acceder a diferentes funciones. No obstante, esta puntuación corresponde específicamente a los controles de conducción y no a la calificación general de seguridad: el modelo también consiguió cinco estrellas en las pruebas de Euro NCAP.
Otros resultados muestran esta misma diferencia entre propuestas. El BMW iX3 alcanzó un 100 % en controles de conducción, mientras que el CUPRA Raval y el Geely E2 registraron un 80 %. Por su parte, el Zeekr 7GT y el AION UT obtuvieron un 20 %, mientras que el Leapmotor B05 registró un 0 % en este apartado.

Más pantallas no significa mayor seguridad
La decisión de Euro NCAP pone sobre la mesa un debate que lleva varios años creciendo en la industria automotriz: ¿hasta qué punto es conveniente reemplazar los botones tradicionales por interfaces digitales? Aunque las pantallas permiten integrar diferentes funciones y ofrecer una experiencia tecnológica más avanzada, también pueden dificultar el acceso a determinados mandos durante la conducción.
Por eso, los botones físicos en los carros vuelven a ocupar un lugar importante en las discusiones sobre diseño y seguridad automotriz. Su principal ventaja está en que permiten identificar y accionar determinadas funciones sin depender de menús o configuraciones digitales, reduciendo la necesidad de desviar la mirada de la vía.
El desafío para los fabricantes será mantener los avances tecnológicos sin sacrificar la ergonomía. Con estos nuevos criterios, Euro NCAP envía una señal a la industria: el futuro del automóvil puede estar lleno de pantallas, conectividad y funciones inteligentes, pero algunas operaciones esenciales todavía necesitan un botón físico al alcance de la mano.
































