Carros eléctricos y perros podrían tener algo más en común de lo que parece: para un pasajero de cuatro patas, el silencio y la menor vibración del vehículo pueden cambiar la experiencia de viajar. Y ahora una caravana en Bogotá quiere poner esa idea sobre ruedas.
El próximo sábado 26 de septiembre, más de 30 vehículos eléctricos e híbridos recorrerán Bogotá y la Sabana en la tercera caravana electrificada de ALL ENGINE, esta vez con una particularidad: las mascotas serán protagonistas del recorrido.

Carros eléctricos ¿qué siente un perro cuando cambia sin ruido?
Un viaje en carros eléctricos implica una reducción casi total del ruido en el interior y de las vibraciones típicas de un motor de combustión. Para una persona, puede ser una diferencia de confort; para un perro, podría significar algo más.
Un estudio preliminar publicado en 2024 comparó el comportamiento de 20 perros durante recorridos similares en un vehículo eléctrico y uno diésel. Los investigadores encontraron que los animales mostraron mayor inquietud conductual durante los trayectos en el vehículo diésel.
El resultado es interesante, pero también exige poner los pies en la tierra: la investigación fue pequeña y sus autores señalan que se necesitan más estudios. Por eso, no se puede afirmar que un eléctrico elimine la ansiedad de todos los perros, pero sí abre una conversación sobre cómo la tecnología puede modificar su experiencia a bordo.

El viaje en carro también puede ser un momento de estrés
Para algunos perros, subir al carro no significa precisamente “paseo”. El movimiento, los cambios de dirección, el ruido y las vibraciones pueden convertirse en factores de estrés y, en algunos casos, estar relacionados con comportamientos como ladridos, inquietud o incluso vómito.
Ahí aparece uno de los elementos más interesantes de la movilidad eléctrica: no se trata solamente de reducir emisiones o cambiar la fuente de energía que mueve las ruedas. También modifica el ambiente dentro del vehículo, especialmente durante las fases en las que un motor de combustión normalmente genera más sonido y vibración.
Para quien transporta regularmente a su mascota, esto convierte una característica técnica en una pregunta mucho más cotidiana: ¿qué tan cómodo y tranquilo viaja mi perro? La respuesta dependerá de cada animal, pero el tipo de propulsión puede ser una de las variables que vale la pena considerar.

Una caravana con una misión diferente de movilidad
Con esa idea como punto de partida, ALL ENGINE realizará el próximo 26 de septiembre su tercera caravana multimarca de vehículos electrificados. La convocatoria reunirá más de 30 vehículos eléctricos e híbridos, cada uno con una mascota como parte del concepto visual de esta edición.
La caravana partirá desde Unicentro, en el norte de Bogotá, entre las 8:30 y las 9:00 de la mañana. Desde allí avanzará por la Calle 116, Avenida Córdoba, Calle 127 y Avenida Boyacá antes de conectar con la Autopista Norte.
El recorrido tiene además un detalle que conecta directamente con la movilidad actual de la capital: la caravana utilizará el nuevo puente de la Calle 153 con Autopista Norte, infraestructura que fue entregada oficialmente por el Distrito el pasado 6 de agosto.

De Bogotá a Sopó: una caravana que también quiere mostrar el mercado
Después de cruzar el peaje de Los Andes, el grupo continuará hacia la Sabana Norte hasta llegar al Restaurante Santa Costilla Campestre, en Sopó, donde está previsto que finalice el recorrido alrededor de las 11:00 de la mañana.
El destino no será solamente el punto final del desfile. Allí se realizará una exposición en la que los visitantes podrán conocer parte de la oferta de vehículos electrificados en Colombia, conversar con representantes de las marcas y acceder a beneficios, descuentos y regalos especiales.
La propuesta convierte la caravana en algo más que una fila de carros eléctricos y híbridos. También funciona como una oportunidad para que quienes todavía ven la electrificación como una tecnología distante puedan acercarse a los vehículos, compararlos y entender cómo encajan en situaciones reales de uso.

La electrificación también se mide dentro del habitáculo
Cuando se habla de movilidad sostenible, la conversación suele quedarse en autonomía, consumo, emisiones o infraestructura de carga. Son variables importantes, pero no cuentan toda la historia de lo que cambia cuando una familia pasa de un vehículo convencional a uno electrificado.
El confort acústico es uno de esos cambios que se sienten desde el primer kilómetro. La ausencia del funcionamiento tradicional de un motor de combustión puede hacer que el habitáculo sea más silencioso, aunque siguen presentes el ruido de los neumáticos, el viento, la suspensión y el estado del pavimento.
En el caso de las mascotas, esa diferencia merece atención. No significa que cualquier perro vaya a dejar de sentir ansiedad por viajar, pero sí plantea una posibilidad interesante: que la transición energética también pueda transformar pequeñas experiencias cotidianas que hasta ahora poco tenían que ver con la conversación sobre electrificación.

La Radiografía V12: el carro también se escoge pensando en quien va atrás
Para una familia que viaja con su mascota, escoger un vehículo no debería limitarse al tipo de motor. El espacio disponible, el acceso al habitáculo o al área de carga, la climatización, la facilidad para asegurar al animal y la posibilidad de mantenerlo cómodo durante el trayecto también cuentan.
La electrificación agrega otro elemento: un entorno potencialmente más silencioso y con menos vibraciones provenientes del sistema de propulsión. La evidencia científica disponible resulta prometedora, pero todavía es insuficiente para convertir esa característica en una garantía de bienestar para todos los perros.

Por eso, la tercera caravana de ALL ENGINE resulta interesante más allá del desfile. El verdadero experimento está en observar cómo una tecnología que nació para transformar la movilidad también puede cambiar la experiencia de quienes viajan en el carro, incluso cuando tienen cuatro patas.
































