JCB en Colombia quiere aprovechar un mercado en el que construcción, infraestructura, agricultura, minería e industria necesitan algo más que máquinas capaces de mover toneladas de tierra: necesitan equipos disponibles, repuestos cuando hacen falta y técnicos capaces de llegar hasta donde está el trabajo.
Ese es el verdadero movimiento detrás de la llegada de Andes Maq, la unidad especializada de maquinaria del Grupo Kaufmann, respaldada por Divemotor. La operación busca darle a JCB una estructura local más sólida para crecer en Colombia, con producto, posventa y tecnología como parte de una misma ecuación.

JCB cambia de dimensión en Colombia de la maquinaria amarilla
JCB no es una marca nueva para el mercado colombiano. La compañía británica lleva más de 20 años con presencia en el país, pero ahora entra en una etapa diferente con Andes Maq como unidad especializada y Divemotor como distribuidor oficial.
Divemotor asumió la distribución oficial de JCB en Colombia desde febrero de 2026 y ya ofrece equipos como excavadoras, retroexcavadoras, compactadores y manipuladores telescópicos. La nueva estructura busca ampliar progresivamente la oferta y los puntos de atención.
Ricardo Nery, directivo LATAM de JCB, resume la oportunidad desde la perspectiva de la marca: “Colombia tiene un gran potencial en sectores como construcción e infraestructura”, justamente los segmentos donde JCB quiere fortalecer su presencia y acompañar proyectos de renovación y modernización de equipos.

El negocio está en mantener las máquinas trabajando
En maquinaria pesada hay una diferencia enorme entre vender un equipo y sostenerlo durante años de operación. Una excavadora parada en medio de una obra no está produciendo, y el problema puede terminar afectando toda una cadena de trabajo.
Por eso la estrategia de Andes Maq incluye repuestos JCB de alta rotación en las sucursales de Divemotor de Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Duitama, Pereira y Barranquilla, además del despacho de piezas mayores desde su centro logístico en Zona Franca Bogotá.
Mario Herrera, directivo de Divemotor, pone el foco precisamente ahí: “Uno de los principales retos para las empresas que utilizan maquinaria pesada es mantener sus activos disponibles durante los proyectos”. Por eso la nueva representación incorpora producto, repuestos y asistencia técnica desde el comienzo.

El taller también va al lugar donde trabaja la máquina
Uno de los elementos más importantes de esta nueva operación está en la atención en campo. Andes Maq contará con técnicos, herramientas especializadas y vehículos 4×4 preparados para prestar servicio directamente donde se encuentran los equipos.
Para una empresa que trabaja en infraestructura, minería, agricultura o construcción, esto cambia la lógica del mantenimiento. No siempre es viable sacar una máquina de una operación y trasladarla hasta un taller; reducir ese tiempo puede ser tan importante como contar con un equipo de mayor capacidad.
La propuesta de posventa busca precisamente atacar ese punto: disponibilidad. El objetivo no es solamente reparar cuando ocurre una falla, sino construir una estructura que ayude a mantener los equipos activos y a responder con mayor rapidez cuando necesitan intervención.

JCB LiveLink lleva los datos al terreno
La otra parte de esta transformación está en la información. JCB LiveLink permite monitorear datos de las máquinas y conocer información relacionada con su ubicación y operación, llevando la gestión de una flota más allá de lo que el operador puede observar directamente.
Para quien administra varios equipos, la ventaja está en poder tener mayor visibilidad sobre sus activos y utilizar esa información para organizar mantenimientos, revisar condiciones de operación y tomar decisiones relacionadas con la productividad.
JCB ha convertido la telemática en una parte importante de su estrategia global. La compañía continúa incorporando información de operación y mantenimiento en sus equipos, una tendencia que transforma la maquinaria pesada en un activo cada vez más conectado.

Construcción, agricultura y minería tienen necesidades distintas
El portafolio que Andes Maq busca desarrollar en Colombia incluye retroexcavadoras, excavadoras, manipuladores telescópicos y equipos de compactación. Son categorías conocidas dentro de la maquinaria amarilla, pero cada una responde a necesidades diferentes.
En construcción e infraestructura importan la productividad y la disponibilidad. En agricultura pesan las condiciones del terreno y la versatilidad. En minería, las exigencias sobre resistencia, capacidad y continuidad de operación pueden ser mucho mayores.
Jorge Bravo, vocero de Andes Maq, lo plantea desde una visión más amplia: “Nuestro objetivo es acompañar con JCB a los sectores productivos que hoy mueven la economía con equipos de trayectoria global”. La apuesta, entonces, no está dirigida a una sola industria.

Una marca de 80 años mira hacia una nueva etapa
La operación colombiana está respaldada por una compañía que nació en Inglaterra en 1945 y que actualmente tiene presencia en más de 150 países. JCB cuenta además con más de 300 modelos de maquinaria y una amplia red internacional de distribución.
Su historia está estrechamente relacionada con la evolución de la maquinaria de construcción. En 1953 presentó su primera retroexcavadora, un concepto que combinaba en una sola máquina funciones de carga y excavación y que terminó convirtiéndose en una de sus categorías más reconocidas.
Pero JCB también está mirando hacia la siguiente generación de equipos. La compañía trabaja en tecnologías eléctricas y en motores de combustión alimentados por hidrógeno, mientras continúa desarrollando soluciones para mejorar eficiencia y cumplir con las diferentes regulaciones de emisiones.

La Radiografía V12: JCB más allá de la tradición
JCB llega a Colombia como la tercera marca mundial de maquinaria de construcción por volumen. Su trayectoria va más allá de las tradicionales máquinas amarillas, con una fuerte apuesta por la innovación tecnológica
En agosto de 2026, el JCB Hydromax alcanzó 653.909 km/h utilizando hidrógeno, estableciendo un nuevo récord para vehículos de combustión impulsados por este combustible y demostrando el potencial real de esta tecnología.

La compañía ya aplica el hidrógeno en maquinaria de trabajo con la retroexcavadora 3CX Hydrogen. Su llegada a Colombia abre la puerta no solo a nuevos equipos, sino también a tecnologías que buscan reducir emisiones sin cambiar la forma de operar en obra.































