En un momento en el que gran parte de los vehículos eléctricos se enfocan en la eficiencia y la tecnología, Honda decidió tomar un camino diferente. La marca japonesa presentó el Honda Super-N, un pequeño eléctrico que busca recuperar la diversión al volante sin sacrificar la movilidad sostenible.
Inspirado en el mítico Honda City Turbo II de los años 80, este modelo combina una estética retro con soluciones modernas. Su propuesta es sencilla: demostrar que un auto eléctrico también puede ser emocionante, ligero y accesible.
Desarrollado sobre la plataforma de la exitosa familia N-Series de Japón, el Super-N fue afinado específicamente para carreteras británicas, buscando ofrecer una experiencia de conducción dinámica en cualquier entorno.

Un eléctrico que prioriza la diversión
La gran novedad del Honda Super-N es su sistema denominado BOOST Mode, una función que aumenta la potencia de su motor eléctrico de 47 kW hasta 70 kW cuando el conductor busca un desempeño más enérgico.
Gracias a esta configuración, el modelo reduce su aceleración de 0 a 100 km/h de 14,5 segundos en modo normal a apenas 10 segundos cuando se activa el modo de máxima potencia.
Honda asegura que la clave de esta experiencia está en su bajo peso. Con apenas 1.097 kilogramos, el Super-N se aleja de la tendencia de eléctricos pesados y busca replicar la sensación ágil y directa que caracterizó al City Turbo II.

Autonomía pensada para la ciudad
El pequeño hatchback utiliza una batería de ion-litio de 29,6 kWh, diseñada para mantener el peso contenido y maximizar la eficiencia en desplazamientos urbanos.
Bajo el ciclo WLTP, ofrece una autonomía combinada de 206 kilómetros. Sin embargo, en conducción exclusivamente urbana la cifra puede aumentar hasta los 320 kilómetros, una distancia más que suficiente para los recorridos diarios.
La recarga también fue optimizada para la practicidad. Utilizando un cargador rápido de corriente continua de 50 kW, puede recuperar el 80 % de la batería en apenas 30 minutos.

Pequeño por fuera, sorprendente por dentro
Uno de los aspectos más llamativos del Super-N es el aprovechamiento del espacio interior. Honda aplicó nuevamente su filosofía “Man-Maximum, Machine-Minimum”, que prioriza el espacio para los ocupantes sobre el volumen destinado a los componentes mecánicos.
Aunque mide apenas 3,59 metros de largo y 1,57 metros de ancho, el vehículo puede acomodar cómodamente a cuatro adultos, acercándose al espacio disponible en modelos de segmentos superiores.
A esto se suman los reconocidos Magic Seats de Honda, que permiten múltiples configuraciones para el transporte de pasajeros y carga. El baúl ofrece 162 litros en configuración normal y puede ampliarse hasta 967 litros al abatir los asientos traseros.

Diseño retro con detalles modernos
Visualmente, el Super-N rinde homenaje al City Turbo II mediante una postura ancha, pasos de rueda ensanchados y elementos aerodinámicos que refuerzan su carácter deportivo.
El habitáculo también incorpora referencias al modelo original. Los asientos delanteros cuentan con mayor soporte lateral y diversos detalles en color azul recuerdan al icónico deportivo japonés.
La iluminación ambiental añade un toque tecnológico. En condiciones normales ilumina el tablero con tonos azules, mientras que al activar el BOOST Mode cambia a una llamativa tonalidad púrpura.

Una experiencia eléctrica con sensaciones de combustión
Honda quiso ir más allá de las prestaciones y trabajó en el componente emocional de la conducción. Para ello desarrolló una transmisión simulada de siete velocidades que reproduce cambios virtuales durante la aceleración.
A esta solución se suma un sistema Active Sound Control que genera sonidos inspirados en motores de combustión, buscando una conexión más cercana entre el conductor y el vehículo.
La marca considera que esta combinación permite disfrutar de la respuesta inmediata de un eléctrico sin perder parte de las sensaciones que muchos aficionados asocian con los autos deportivos tradicionales.

Conectividad y sonido premium
El apartado tecnológico incluye compatibilidad inalámbrica y por cable con Android Auto y Apple CarPlay, permitiendo acceder fácilmente a aplicaciones, navegación y entretenimiento.
También incorpora de serie un sistema de sonido Bose desarrollado específicamente para las dimensiones del habitáculo. La configuración utiliza ocho altavoces distribuidos estratégicamente para optimizar la experiencia acústica.
El conjunto se complementa con un subwoofer de 20 centímetros ubicado bajo el área de carga, diseñado para ofrecer graves profundos sin comprometer el espacio interior.

Una propuesta asequible para la movilidad eléctrica
Honda posiciona al Super-N como una de las alternativas eléctricas más asequibles dentro del mercado británico. Su precio de lanzamiento será de 18.995 libras esterlinas, alrededor de $86,4 millones de pesos colombianos, una cifra que lo coloca entre los vehículos eléctricos urbanos más asequibles de Europa.
Además de su color exclusivo Boost Violet Pearl, inspirado en la energía de un rayo, el modelo podrá configurarse con acabados bitono, techo negro brillante y diversos paquetes gráficos personalizados.
Con esta propuesta, Honda demuestra que la electrificación no tiene por qué estar ligada únicamente a la eficiencia. El Super-N apuesta por recuperar el placer de conducir, combinando diseño retro, ligereza y tecnología moderna en un formato urbano que promete convertirse en uno de los eléctricos más llamativos de los próximos años.































