Durante décadas, el Dodge Charger ha sido uno de los muscle cars más representativos del mundo, y ahora la marca busca mantener ese legado con una nueva generación que combina electrificación, motores turbo y tecnología avanzada.
El nuevo Charger SIXPACK recupera el nombre histórico utilizado en los años 70, pero ahora con una interpretación moderna basada en un motor seis cilindros en línea biturbo.
La marca estadounidense presentó el Charger SIXPACK, una versión turboalimentada que mantiene la esencia del rendimiento extremo, pero con tecnología moderna, tracción total y un nuevo motor de seis cilindros en línea biturbo.

NUEVAS DOS VERSIONES DODGE CHARGER
Este motor es el nuevo Hurricane Twin Turbo de 3.0 litros, disponible en dos versiones. La variante más potente es el Charger Scat Pack, que entrega 550 caballos de potencia y 531 lb-pie de torque, mientras que el Charger R/T ofrece 420 caballos.
Ambas versiones mantienen el enfoque de alto desempeño que siempre ha caracterizado al modelo.
Uno de los datos más llamativos es su desempeño: el Charger Scat Pack acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,9 segundos y puede completar el cuarto de milla en 12,2 segundos, cifras que lo mantienen dentro del territorio de los muscle cars de alto rendimiento.

TRACCIÓN TOTAL Y MODO PROPULSIÓN TRASERA
Una de las grandes novedades del nuevo Charger SIXPACK es que todos los modelos incluyen tracción total de serie, algo poco común en este tipo de vehículos.
Sin embargo, Dodge también permite desconectar el eje delantero para convertirlo en un vehículo de tracción trasera cuando el conductor lo desee.
Este sistema permite tener lo mejor de ambos mundos: mayor tracción y aceleración en salidas desde cero, pero también la posibilidad de realizar derrapes o manejo deportivo con tracción trasera. El sistema incluso permite bloquear las ruedas delanteras para hacer burnouts antes de una salida en pista.
Además, el vehículo incluye Launch Control configurable, diferencial de deslizamiento limitado, cinco modos de manejo (Auto, Eco, Wet/Snow, Sport y Custom) y un sistema de suspensión completamente independiente que mejora el comportamiento dinámico frente a la generación anterior.

DISEÑO WIDEBODY Y UN INTERIOR COMPLETAMENTE NUEVO
El diseño exterior del nuevo Charger mantiene la esencia del muscle car americano, pero con una carrocería widebody moderna, iluminación LED de ancho completo y las características luces traseras tipo “ring of fire”.
El interior también fue completamente rediseñado y ahora incluye un tablero digital de 10,25 pulgadas, una pantalla central de 12,3 pulgadas con el sistema Uconnect 5, iluminación ambiental configurable en 64 colores, cargador inalámbrico y materiales premium como cuero Nappa y fibra de carbono.
El nuevo Charger también incorpora una gran cantidad de asistencias de conducción, incluyendo frenado automático de emergencia, control crucero adaptativo, asistente de carril, monitoreo de punto ciego, cámaras 360 grados y detección de conductor somnoliento.

EL MUSCLE CAR MÁS POTENTE POR MENOS DE 55.000 DÓLARES
Dodge asegura que el Charger Scat Pack SIXPACK será el muscle car más potente que se puede comprar por menos de 55.000 dólares en Estados Unidos.
El Charger R/T comenzará alrededor de 49.995 dólares, mientras que el Scat Pack arrancará cerca de los 54.995 dólares.
La nueva generación del Charger también estará disponible en versiones eléctricas Daytona, lo que confirma que Dodge no abandonará los motores a combustión, sino que ofrecerá diferentes opciones de propulsión para el futuro.
Con esta nueva generación, el Dodge Charger demuestra que el muscle car no está muerto, simplemente está evolucionando hacia una nueva era donde la tecnología, la electrificación y los motores turbo reemplazan a los tradicionales V8, pero manteniendo el espíritu de potencia y rendimiento que siempre ha definido a este ícono americano.
































